Todas las madres hacen malabares en la vida, y este es un buen ejemplo, aunque esta osa haya decidido hacerlo, también, sobre una peña.

Se dice que, el sentido más desarrollado del oso es el olfato, por eso no es raro observarlo “cortar el viento” en busca de olores que le den información de su entorno.

¿A quién no le apetece dormitar un poco a media mañana? A veces el sueño nos da, y tan buena es una pedriza como un colchón de plumas.

Celo de oso pardo en la primavera del 2018 culminado con una pelea entre dos machos.